Poema (1) de Saturnino Valladares

Las edades de la sangre

 

Las primeras palabras del cuaderno

de la vida las leí en un vientre

terrenal, letra a letra y nombre a nombre.

En las tinieblas del entendimiento,

el verbo me hizo de luz y de príncipe

de la potestad y plenitud de un dios.

Mi cuerpo en su misterio se extendía

por todas las edades de la sangre,

hasta abarcar el primer nacimiento

de dolor en las regiones celestes

y, más allá, donde otros nos serán,

como nosotros somos los que fueron.

 

Mi verbo fue el vientre de mi madre,

el olor a lejía de sus manos,

su peinado de príncipe valiente

y su voz cuando canta Lady Laura.

Como a mi cuerpo amo a mi dios,

como a mí mismo lo amo sino más.

Mi vivir es mi madre por su vientre

y el morir será ganarme el regreso

a lo no ser, al filo de una espada

de dos aristas, viva y eficaz.

Mi punto y aparte final. ¿Quién sabe

si vendrá con dos puntos suspensivos?

 

(In: Los días azules: CELYA, 2013)

Saturnino Valladares

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